Los gobiernos de Baja California, Sonora, Sinaloa y Baja California Sur han corroborado su interés por desarrollar proyectos que estimulen la operación de cruceros en el Mar de Cortés.
Iván Gaxiola
Recientemente, en una visita a Baja California Sur (BCS), el gobernador de Sonora, Alfonzo Durazo Montaño, reveló la intención “de los estados del Mar de Cortés” -Baja California (BC), Sonora, BCS y Sinaloa- de desarrollar una empresa operadora de cruceros que encalle en puertos de las cuatro entidades. Mientras tanto, la Comisión de Asuntos Comerciales y Turísticos del Congreso del Estado, ve con buenos ojos la llegada de “grades cruceros”. El diputado Eduardo Valentín Van Wormer Castro, presidente de dicha comisión, opinó que “el turismo de grandes cruceros podría ser de beneficio para Baja California Sur”, acotando que es necesario “buscar los lugares y los puertos ideales para recibir este tipo de cruceros”.

En conferencia de prensa, Durazo Montaño expuso: “acordamos crear una empresa para operar un sistema de cruceros con enfoque de respeto al medio ambiente”. Y adelantó: “será financiada con aportaciones de los estados del Mar Cortés, pero estamos abiertos al interés de particulares en los estados creadores de esta empresa”. Por su parte, quien dirige los trabajos de legislación turística en BCS cree posible “algo a la medida de la ciudad de La Paz”.
“Yo creo que el turismo de cruceros tiene varias categorías”, dijo Van Wormer Castro, recordando que ya hay cruceros que llegan a La Paz, aunque son “de menor calado” que los que visitan Los Cabos, además de estar “más enfocados al tema de experiencias con la naturaleza” o “actividades como investigación”, con una capacidad aproximada de 500 pasajeros. “Este tipo de cruceros son los que sí pueden entrar al muelle fiscal, por el calado que tienen, de menor tamaño, a diferencia de los grandes cruceros que se tienen que quedar allá en Pichilingue”, continuó el legislador, quien además fue director de Turismo de La Paz y sugiere que, de darse una expansión en el puerto de Pichilingue para la operación de cruceros, será necesario implementar un sistema de transporte “que pueda llevar a la gente desde Pichilingue a la ciudad de La Paz y, posteriormente, devolverlos otra vez al puerto de Pichilingue para que puedan regresar a su crucero”.

Eduardo Van Wormer consideró que BCS, tanto desde el lado del Pacífico como del Mar de Cortés, puede albergar cruceros, y de todo tipo, aunque se requiere, indicó, de una planeación para dirigirlos por categorías a los distintos puertos. En el caso de La Paz, mostró, es necesario “seguir los estudios pertinentes” en materia de impacto al medio ambiente, ponderando el hábitat del tiburón ballena en la Bahía de La Paz.
A pesar de los anuncios de los gobiernos de los estados del Mar de Cortés, el legislador sostuvo que la llegada masiva de cruceros aún “son propuestas nada más”: “son proyectos que se han planteado, pero no hemos tenido nada afirmativo, ninguna confirmación de que realmente se vayan a iniciar estos proyectos (…) Desde el Congreso, desde la Comisión de Asuntos Comerciales y Turísticos, vamos a estar muy al pendiente de cuál va a ser el plan que vaya a proceder en este sentido (…) No se ha formalizado ningún trámite, ninguna solicitud ni ningún proceso”.

El vocero del colectivo Torpedo, una de las agrupaciones más activas en contra de la entrada de cruceros a La Paz, Alejandro Águila, recientemente se refirió a declaraciones que hiciera el gobernador Víctor Castro Cosío en torno al tema: “Es muy importante que no reduzcamos la conversación a esta polarización de lo que dice el señor gobernador, de ‘combustóleo o no combustóleo’, es una cuestión muchísimo más allá de los combustóleos, estamos hablando de aguas de lastre (…), de un montón de componentes. Entonces, no hay que caer en la trampa del gobernador, porque él está polarizando las cosas y reduciéndolas nada más a un tema de combustóleo o no combustóleo”. Y es que Castro Cosío declaró a medios de comunicación que no podía ser opositor del desarrollo económico: “hay otras voces que sostienen que los cruceros son los menos… perjudican más las embarcaciones de otra índole, que usan otro tipo de combustóleo, aceites y demás”, comentó el mandatario.
Cabe recordar que el día de ayer se realizó un conversatorio en línea entre académicos e investigadores que expusieron imprecisiones y carencias en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto Ampliación de Muelle API-BCS Pichilingue, cuya consulta pública finalizó el 25 de febrero. Los señalamientos correspondieron a omisiones en el documento presentado como MIA y se criticó incluso el nombre del proyecto:
“A un proyecto que en conjunto pretende construir un centro turístico con restaurantes, zonas de recreo, tiendas de souvenirs y un acuario, además del dragado de 78 mil metros cúbicos y al menos una desaladora, la reconstrucción del muelle y la reubicación de las oficinas de API, le queda demasiado corto el nombre de Ampliación de Muelle”, apuntó el arquitecto y economista Gilberto Piñeda Bañuelos.
