Vie. Jul 3rd, 2026

Emergencias urbanas

Ene 31, 2022

Arq. Eugenio Santa Cruz Henríquez

Haciendo Historia

Reconociendo los enormes riesgos de desastre a los que se enfrentan los centros urbanos, el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), ha emprendido varios proyectos de gestión del riesgo urbano con énfasis en la acción local.

El riesgo de las zonas urbanas resulta de la combinación de dos factores: la ubicación y la exposición a los riesgos, y en segundo lugar, una mayor vulnerabilidad debido a la mala gobernabilidad local, la degradación del medio ambiente, y a la sobreexplotación de los recursos naturales.

Nuestra entidad es vulnerable a huracanes, sismos, crecidas de arroyos y al pésimo trazo urbano de nuestros centros de población, amén del deterioro ambiental.

La ciudad de La Paz, por supuesto no ha fue planeada desde su origen urbano, es decir fue de estructura orgánica alla en el Siglo XVIII primeramente, donde sus calles fueron trazadas según la topografía del terreno en la que se inició la primera estructura vial y traza urbana; apenas se conocían los primeros automotores y los habitantes se trasladaban a pie o en bestia, ello originó que sus calles fueran angostas y torcidas porque así lo dictó la topografía de lo que hoy es el Centro Histórico de la Capital.

Conforme fue creciendo la población y llegó la retícula a lo que hoy es el Jardín Velazco, el gobernador del Territorio de ese entonces instruyó que la Ciudad creciera en forma ortogonal hacia el Cerro Atravesado tomando como molde el cuadrado de lo que sería la actual Plaza Principal de nuestra ciudad.

La topografía que presenta nuestra ciudad tiene como referencia una gran inclinación topográfica que en forma perpendicular desemboca a lo que hoy es el Malecón Costero. En consecuencia, calles como la 16 de Septiembre (antes calle Central) y las calles de Nicolás Bravo, Antonio Rosales, Márquez de León, Ignacio Allende Jalisco, entre otras, son arroyos naturales en tiempos de lluvia que desembocan en el mar.

Su pendiente ha servido para que nuestra Ensenada de La Paz se azolve el lecho marino con basura, arena y desperdicios que acumulan según el último cálculo del inolvidable Arq. Abel Quintana Rodríguez existen algunos 70 millones de toneladas de tierra que bajó de la ciudad y se ha estado depositando en el mar. Por ello ya no atracan buques de gran calado y poco a poco en marea baja podemos observar desde las banquetas del Malecón como pequeñas isletas de arena que ya asoman a la superficie.

Del Boulevard Padre Kino al Malecón Costero hay una altura en pendiente pronunciada de 72 metros aproximadamente.

Llegará el día según mis pronósticos que los paceños podrán cruzar en bicicleta al Mogote y se va a desecar la bahía que circunda Chametla y el Centenario, las corrientes marinas han sido cercenadas por las obras portuarias de Pichilingue y las Marinas de hoteles a lo largo de nuestra bella Ensenada, es decir se terminó casi por completo esa corriente o marea natural del mar.

La respuesta es y ha sido la falta de planeación que desde su inicio como ciudad se adoleció de un proyecto conformado a corto, mediano y largo plazo; después los ha habido y los han presentado por Ley los gobiernos estatales y municipales, pero la misma autoridad los desordena, viola e incumple con cientos de Reglamentos de la Obras Publicas y Planeación que ahora los etiquetamos como Emergencias Urbanas, es decir, puntos de la ciudad donde los ciudadanos corren el riesgo de perder la vida y sus pertenencias a causa de inundaciones, contaminación de mantos acuíferos, deslaves, vados, escurrimientos, nodos viales, sismos, arroyos interurbanos, crecimiento urbano desordenado, tasa de edificación alta, deforestación y crecimiento anárquico. etc.

“Al crecer las ciudades, crecen los riesgos”.

Población mundial:

El 11 de Julio de 1989, el mundo superó los 5.000 millones de habitantes. Desde entonces la cifra no ha dejado de aumentar, hasta alcanzar los 7.900* millones en 2021. (Datos de Naciones Unidas)

En 2008, por primera vez en la historia, la mitad de la población mundial, unos 3300 millones de personas, vivía en zonas urbanas. En la actualidad, un tercio* de la población urbana de todo el mundo viven actualmente en asentamientos humanos precarios.

Hoy en día, alrededor del 55 % de la población mundial, 4200 millones de habitantes, vive en ciudades. Se cree que esta tendencia continuará. En el año 2050, la población urbana se duplicará, y casi 7 de cada 10 personas vivirán en las ciudades con sus múltiples y graves consecuencias.

El campo se está quedando solo y tiene décadas de ser poco productivo en México por las malas políticas gubernamentales y por la corrupción, es el sector más desprotegido y menos atendido por los gobiernos en su historia. Sus jóvenes emigran al extranjero o a las ciudades y dejan sus pueblos y familias solas y desamparadas a merced de la violencia y la delincuencia.

Dado que más del 80 % del Producto Interno Bruto (PIB) mundial se genera en las ciudades, si la urbanización se gestiona adecuadamente puede contribuir al crecimiento sostenible, aumentando la productividad y facilitando la innovación y el surgimiento de nuevas ideas.

La expansión no planificada en nuestras ciudades de B.C.S. han experimentado para hacer frente al crecimiento repentino de la población en combinación con una planificación territorial inadecuada y con el fracaso de las autoridades urbanas en lo que se refiere a regulación de las normas de construcción, son algunos de los muchos factores que contribuyen a aumentar la vulnerabilidad de las poblaciones urbanas. Además, unas condiciones de vida deficientes en términos de salud, nutrición, migración, pobreza, analfabetismo o saneamiento, suponen una amenaza permanente a la seguridad física y psicológica de estos grupos de población y generan «riesgos cotidianos» que provocan continuos desastres a pequeña y gran escala.

Los desastres extremos por amenazas naturales en B.C.S. (ciclones y arroyos) se ven agravados por estos riesgos cotidianos como los problemas de tránsito, dando lugar a un proceso de «acumulación de riesgos» característico de las zonas urbanas, donde las actividades humanas intensifican ese riesgo. Por lo tanto, la urbanización aumenta con frecuencia la exposición de personas y bienes frente a las amenazas y crea nuevos patrones de riesgo, por lo que la gestión de los desastres en las zonas urbanas resulta especialmente complejo.

El Sistema de Protección Civil del Gobierno del Estado y el de todos los Municipios tiene perfectamente identificados en sus Atlas de riesgos, los lugares que son peligrosos y a pesar de ello se permiten los asentamientos humanos, las construcciones en riesgo a cambio de una dádiva tan cotidiana como admitida, ha hecho falta pues, voluntad política, Conocimiento PROFESIONAL, apego a los planos reguladores y lotificación urbana y por supuesto los recursos económicos tan escasos siempre.

Pondré solo un ejemplo de un factor de riesgo elevadísimo en nuestra ciudad de La Paz: el Boulevard Forjadores de Sudcalifornia que casi atraviesa nuestra capital, está catalogada como una de las más peligrosas del país según la S.C.T., sin embargo lo que antes fue una carretera de salida al municipio de Los Cabos ahora se convirtió en una avenida mal trazada, y sin reglas claras de tránsito (Federal, Municipal o Estatal) y en consecuencia sin ningún orden de señalización vertical y horizontal, pésima sincronización de semáforos, y estructura de vialidad y movilidad inadecuada.

Cruzarla para un peatón es sinónimo de riesgo altísimo en cualquier punto que se desee hacerlo, y donde hay puentes peatonales (solo tres en esta arteria), éstos no se utilizan porque no hay conciencia ni costumbre por parte del ciudadano, también el peatón es infractor y acreedor a sanciones que la Policía nunca sanciona porque nunca hay Policía a la vista, el peatón es responsable de su educación cívica y vial pero prefiere arriesgar su vida que subir a estos pasos a desnivel. Hasta ganado vacuno en ocasiones cruzan peligrosamente esta arteria. La velocidad en ella ninguna Autoridad la regula es decir no hay vigilancia.

El cruce del Boulevard Forjadores de Sudcalifornia y Av. Camino Real (entrada a este Fraccionamiento), existen 3 grandes Plazas Comerciales que originan mucha movilidad de peatones, sumado al paso vehicular intenso las 24 horas que origina este nodo vial, habrá que decir que Camino Real es una localidad del municipio La Paz, en Baja California Sur, y abarca un área cercana a 85 hectáreas.

Su Población.

En Camino Real viven alrededor de 5,600 personas en 2,060 hogares, siendo una de las colonias más pobladas de Baja California Sur. Se registran 430 habitantes por km2 aprox. Una gran densidad de población.

Este crucero peligroso para peatones y automovilistas (según Atlas de riesgo de Protección Civil) debe considerarse dentro de las obras prioritarias de los Gobiernos Federal, Estatal y Municipal. En semanas anteriores sucedió una desgracia que bien pudo evitarse si se hubieran tomado las precauciones y adecuaciones a tiempo que se requieren en ese paso de la muerte, precisamente en mi última Colaboración hacía referencia a este problema y desafortunadamente a los 3 días de publicarse en la analisisbcs.com atropellan a una señora de la tercera edad, había solicitado en mi entrega algo muy sencillo, que se le diera más tiempo al semáforo de Forjadores en la flecha a la izquierda de norte a sur y no lo hizo la Dirección de Tránsito Municipal oportunamente, lo vino a ajustar después de la trágica muerte de la señora. Una añeja solicitud que todavía sigue en pie y en la que como Arquitecto Urbanista sugiero lo siguiente:

  • Realizar un estudio estadístico sobre el rodamiento vehicular de norte a sur y de sur a norte, igual para los entronques de Av. Camino Real y calle de acceso a Plaza Soriana en ambos sentidos y vueltas izquierda derecha.  
  • Revisar los flujos peatonales para cruces seguros en sincronía con los semáforos.
  • La construcción de puentes peatonales en todas las aceras.
  • Reductores de velocidad sobre la carretera en ambos sentidos.
  • Adecuado señalamiento vertical y horizontal en los cruces.
  • Iluminación adecuada de la zona.
  • Evitar el cruce de ganado.
  • Adecuar el tránsito seguro de motos y bicicletas.
  • Retirar la bajada de camiones urbanos sobre la carretera en el sentido sur norte frente a los semáforos en una curva prolongada y sin señalamiento de carriles.
  • Pavimentación adecuada de todo el crucero, está en pésimas condiciones, los baches entorpecen la fluidez del tránsito vehicular y vuelve peligrosos los cruces y desplazamientos.
  • Mayor vigilancia PERMANENTE de la POLICIA PREVENTIVA MUNICIPAL. Nunca está presente en las horas pico y menos en la noche.

Todas las obras de pavimentación que ahora se están realizando por parte del Gobierno del Estado son magníficas noticias. Pero hay ciertas prioridades en la ciudad que deben atenderse también de inmediato.

Otros puntos caóticos son los cruceros que se han autorizado en los llamados “libramientos” de la ciudad, donde intempestivamente se “asoman” cualquier cantidad de vehículos mientras se transita a alta velocidad por ellos.

La imprudencia, la nula vigilancia de Transito, la inexperiencia, la velocidad, la falta de semáforos y señalización, así como el alcohol y la velocidad son la fórmula perfecta para seguir sumando victimas en nuestra ciudad.

Agregue usted la enorme cantidad de autos motos y bicicletas que no traen placas, luces, transitan con vidrios polarizados, carros contaminantes, ruidosos, en malas condiciones mecánicas, conductores que no saben respetar los carriles, no utilizan direccionales, y conducen a altas velocidades.

Todo ello ante la complacencia de los Agentes de la Policía Municipal y de Tránsito.

Con todas esas agravantes podría yo asegurar que los paceños vivimos de milagro en nuestras calles.

¿No lo cree Usted así?

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