8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres
Por Olgafreda Cota ofcota@prodigy.net.mx
Se encuentran a lo largo y ancho de nuestro país, son colectivos con diferentes nombres: Guerreras Buscadoras en Sonora, Madres Unidas de Baja California Sur, Búsquedas x La Paz, Colectivo 10 de Mayo, Buscando a Tolano, Unión y Fuerza por Nuestros Desaparecidos (Tecate), Colectivo Colibrí (Estado de México), Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos (Jalisco), Regresando a Casa (Morelos), Familias Unidas de Nayarit, FUNDENL de Nuevo León, Desaparecidos Justicia A.C. de Querétaro, Madres Unidas y Fuertes en Mexicali, Madres en Lucha para tu Regreso a Casa de Sinaloa. Existen más de ochenta colectivos en 24 estados del país.

No se sabe exactamente cuantas madres buscadoras hay en México pero son cientos. También desde luego se incluyen padres, hermanos, tíos, esposas, otros parientes y amigos, todos buscando a sus seres queridos.
Quien no haya vivido esa espantosa experiencia, le es imposible imaginar tanto dolor, desesperación y angustia; dormir y despertar cada mañana durante años y años viviendo esa pesadilla.
Estas increíbles mujeres, en B.C.S. durante 2024 encontraron 50 osamentas. Y hace unas cuantas semanas, las de Búsqueda x La Paz localizaron 14 osamentas en 11 fosas.
A todas estas madres las une el terrible dolor de la desaparición de un hijo. Algunas han expresado que: “encontrarlos muertos es mejor que no encontrarlos”.
En esa espantosa búsqueda, rastrean en montes, playas, desiertos, barrancas, veredas, bosques; cualquier sitio donde piensen que pueda haber restos humanos. Son mujeres con el alma desgarrada por la desaparición de sus hijos.
En muchas ocasiones son amenazadas no solamente por los grupos delincuenciales sino por LAS AUTORIDADES.
Prácticamente no reciben ningún tipo de apoyo por los gobiernos estatales y mucho menos del gobierno federal: el que gobierna desde el pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Al parecer los desaparecidos no están en la agenda de la presidenta. Los apoyos vienen de particulares y de asociaciones privadas.
Para hacer la búsqueda ellas requieren y han solicitado en diversas ocasiones: palas, picos, azadones, martillos, machetes, varillas T (para enterarlas y oler si hay un cuerpo en descomposición), guantes de látex, hieleras, agua embotellada, termos, botiquines de primeros auxilios, repelentes, bloqueadores, overoles, mesas plegables, escaleras portátiles y toldos entre otras cosas
En Baja California, el gobierno gastó varios millones de pesos en equipo, que nunca llegó a manos de las madres buscadoras. ¿Qué sucedió? No se sabe.
Aquí en Baja California Sur, sabemos que el gobernador les dedicó cinco minutos a escuchar a las del colectivo Búsquedas x La Paz y no encontré información de qué apoyo les ha dado el gobierno del estado.
Si se han utilizado soldados para tareas de construcción, de limpieza, de muchas actividades que no les corresponden como ejército, cómo es posible que el gobierno de México no las haya apoyado con la Guardia Nacional. Son ellos los que deberían estar escarbando, rastrillando, recogiendo los restos, etc. Deberían ser enviados por la presidenta, al igual que especialistas en criminalística y antropología forense.
El pasado 27 de febrero, por el Aniversario de la Independencia de la República Dominicana, en un Boing de la Guardia Nacional, fueron movilizados 71 elementos del Ejército mexicano a desfilar. Es casi imposible de creer que no se envíen elementos para apoyar a las Madres Buscadoras.
En algún caso, fueron acompañadas por elementos militares pero no a ayudarlas sino como protección porque habían sido amenazadas de muerte.
Estamos en un gobierno en que es más importante gastar el dinero y utilizar a miembros del ejército y la armada para el Tren Maya y demás elefantes blancos en construcción. En 2021 se reportaron más de 90 mil desaparecidos.
Colectivos de personas buscadoras de Jalisco, representando a 280 familias con más de 15 000 desaparecidos, fueron a la Cámara de Diputados en demanda de una ley que las considere un grupo prioritario y vulnerable.
Del 1° de octubre del 2024 al 8 de enero de este año, han desaparecido 4010 personas. Al inicio del sexenio las desapariciones se concentraron en el Estado de México 729, Ciudad de México 629 y Sinaloa 343.
Las Madres Buscadoras de Quintana Roo pasaron la Noche de Año Nuevo frente al Palacio de Gobierno de Chetumal, suplicando pruebas genéticas para más de mil cuerpos que se encuentran sin identificar en el SEMEFO. El sexenio de López Obrador terminó con más de 72100 cuerpos sin identificar.
Armando Tejeda, corresponsal en Madrid, comentaba el debate llevado a cabo en el Congreso español: “Hay madres que se ven obligadas a buscar a sus hijos con sus propias manos, con picos y palas ante el abandono gubernamental y varias de ellas han sido asesinadas; mientras el gobierno mexicano continua con su estrategia que no está dando resultados”.
¡Así o más claro!

No hay voluntad política para buscar a los desaparecidos ni para apoyar a las madres buscadoras de sus familiares. Es más fácil ignorarlas y abandonarlas a su suerte.
Porque cada letra, cada linea y el estilo de nuestra Maestra Olgafreda nos sirva para reflexionar sobre las casusas y consecuencias de esta pesadilla que miles de madres buscadoras han vivido desde hace tiempo. Que su amplia visión sea un faro que evite volvernos indiferentes ante esta tragedia humana que parece se ha querido normalizar.
Amiga Olgafreda, me da mucha tristeza esta realidad, no me imagino el dolor de una madre que ha perdido a su hijo y no sabe donde se encuentra, y no es un fenómeno puntual y localizado sino una realidad casi nacional pero no es parte de la agenda nacional. Gracias por compartir tu artículo para hacer visible esta tragedia. Muchas veces pensamos que si no estamos relacionados con los mafiosos estaremos seguros, pero los desaperecidos nos cuentan otra historia.
En un infierno el que viven las madres y los padres buscadores. Me dice una amiga, a quien hace 17 años le desaparecieron un muchachito de 16 años Estudiante de preparatoria! Era estudiante!: » Es como estar muerta en Vida» y tener que seguir «funcionando en automático «por mis hijos pequeños. Sigue sin poderlo encontrar. Triste e impunemente esto no es nuevo, comenzó con las muertas en Juárez. Dios nos ampare.
Increíble análisis de la realidad en la que vivimos. Gracias por compartir
El solo imaginar a un hijo desaparecido me llena de mucha pena. Y pienso en las madres de mi país que sufren en carne viva su tragedia. Tantos funcionarios hombres y MUJERES cercanos a los que pueden ayudar con un plan económico formal y debidamente comprobable, y que pasa ? No se escucha ni un comentario. Nos hemos vuelto tan insensibles y me avergüenza que no hayamos hecho algo realmente significativo. No basta regalar una pala o un refresco. MUJERES DE BAJA CALIIFORNIA SUR SEAMOS MÁS SENSIBLES A ESTE DOLOR SIN NOMBRE.