El Malecón, esa vía costera que es orgullo de los Paceños y de los Sudcalifornianos por ser uno de los más bellos del país, por sus esculturas creadas por artistas famosos, por sus tranquilas y cristalinas aguas, por los más bellos atardeces que ciudad alguna pueda tener, y por ser uno de los principales íconos turísticos de La Paz, no es tratada por aquellas personas que la violentan.

No puede ser, que tras el paso de las fiestas carnestolendas, que arrojaron toneladas de desechos, pero que al amanecer paceño, trabajadores de Servicios Públicos Municipales, dejaban esa importante avenida turística en las mejores condiciones de imagen y de limpieza, nos muestra a gente local sin falta de empatía.
La gente irresponsable, uno por parte de los padres que sin educación alguna, permiten que sus hijos defequen y orinen en las jardineas como si fueran baños públicos y sean incapaces, de recoger sus desechos.
Gente sin respeto por los visitantes y residentes que a diario recorren la zona maleconera no solo para pasear sino también para realizar sus recorridos de ejercicios físicos, se vean afectados por este tipo de personas irresponsables.

Fue el profesor Víctor Castro Cosío, cuando presidente municipal de La Paz, quien prohibió llevar mascotas al Malecón, precisamente por esa gente irresponsable que no recogía las heces de sus canes, y que propiciaban focos de infección en ese ícono turístico. Lo criticaron en su momento, pero al final de cuentas, muchos agradecimos esa acción, porque entonces, veíamos a la poca gente que llevaba a sus mascotas, pero también los implementos para recoger sus heces.
Por ejemplo, de estas irresponsabilidades, a esta señora que aparece en la gráfica, donde su mascota hace sus necesidades en una jardinera con un árbol, dijo que ella lo llevaba ahí a hacer sus necesidades, porque estas, “eran abono para las plantas», cuando todo mundo sabe que las heces y orines de los perros son tóxicas para todo tipo de vegetación.
Esta, es nuestra opinión, ¿y la de Usted estimado lector? (BVS).
