Olgafreda Cota ofcota@prodigy.net.mx
Frase muy preocupante lo expresado por el presidente López Obrador en La Mañanera del pasado 20 de agosto.

Adivinaron, soy de los masoquistas que ven a diario ese programa. He escuchado durante seis años tantas barbaridades, tantas ofensas a diferentes personas que no piensan como él, miles de veces los mismos comentarios y pasajes de nuestra historia, darme cuenta de cuanto nos ha dividido… y la sigo viendo.
Esa mañana empezó a decir lo que hará una vez que su mandato termine. Dijo que estará totalmente desligado de la actividad política, que se retirará por completo. Habló de limpiar el terreno de la quinta que fue de sus padres y ahora ocupará con su familia; de regar los árboles, de salir a caminar para no estar todo el día sentado, aunque sí lo hará durante ocho horas diarias para escribir sus libros. Afirmó que no recibirá a ningún político ni a los amigos -tengo millones de amigos, mujeres y hombres; al momento de abrir la puerta voy a tener actividad permanente–, dando a entender que no quería ser visitado por nadie y confiaba se respetará su privacidad.

Me retiro totalmente de la política, repitió. –solo que hubiera un asunto grave-, que no lo va a haber.
Esta afirmación es muy alarmante, significa que como expresidente está dispuesto a intervenir en los asuntos del país si considera que son graves. ¿Va entonces a seguir aleccionando a la ahora presidenta electa? ¿No está dispuesto a entender que ya no podrá ejercer su poder? ¿No ha entendido que la presidenta debe resolver los asuntos del país, apoyada por su gabinete?
Se expresó de ella como ya lo ha hecho en varias ocasiones como una mujer excepcional, inteligente, con experiencia, incorruptible. –y lo que más importa, es una mujer de buenos sentimientos, de buen corazón.
En mi opinión, lo que verdaderamente va a necesitar es su inteligencia para poner todo en contexto: al expresidente en su lugar, contar bien los abrazos para el crimen organizado, establecer respetuosamente su relación con nuestros empresarios y los gobiernos de otros países y recordar que tenemos la libertad de cultos.
¡Pronto lo sabremos!
