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Solo aviación

Dic 9, 2022

“Treinta frailes y su prior no pueden hacer que un asno rebuzne, si no quiere”. Miguel de Cervantes S.

Por Ángel Ozuna

Cuando a Obrador se le ocurre alguna chifladura, no hay poder humano que lo haga desistir, aun sea pasando por encima de la ley. Al parecer su único propósito es acabar con México en lo general, y con la aviación mexicana en lo particular. No hay nadie que lo detenga, o al menos que lo desacelere. No hay ley que se respete ni reglamento que se le oponga. Todo se puede hacer.

A tal efecto, hace unos días tuvo a bien reafirmar su terco deseo de crear una línea aérea del ejército, como si no fuera suficiente esta aberración, también quiere que a toda costa se realicen vuelos de “cabotaje” por líneas aéreas extranjeras dentro de nuestro país. ¿En qué cabeza cabe (solo en la de él) que permitiéndoles a esas compañías el trasladar pasajeros dentro de México van a bajar los costos de los boletos?

Se me hace muy extraño que no se formen de inmediato bloques y frentes comunes para oponerse a estas chifladuras, las compañías aéreas nacionales por ejemplo no dicen “esta boca es mía” siendo que esas medidas van en contra de ellos mismos ya que constituyen una competencia bastante desleal. No importa, la orden es: hágase.

El ejército, cualquier ejército, no saben una jota de aviación para eso recurren a la fuerza aérea. No en el caso mexicano. Hoy en día aquí en nuestro país el desconocer las leyes y reglamentos vigentes parece ser el deporte nacional. Desde palacio salen los gritos destemplados: si lo que quiero no se acomoda a la ley, cambien la ley. Si la ley no les permite tener esto o aquello, simplemente ignoren la ley, para eso tenemos el poder.

En aviación, como en todas las actividades humanas, existen leyes y reglamentos conjuntamente acordados para dar sustentabilidad, y seguridad a una línea aérea, no solo, es decir: “mañana empezamos a darle”. No es así. Voy a poner un ejemplo de un requerimiento que es indispensable para establecer un servicio aéreo. Lo primero es que ese servicio sea realmente necesario. Los candidatos a establecer dicho servicio tienen que demostrar por medio de un estudio que es necesario dadas las condiciones socio-económicas de un lugar. Se deben proponer, entre otras cosas, el tipo de equipo de vuelo que se va a utilizar, las rutas propuestas, la frecuencia itinerarios, etc., así como el equipo de apoyo con que se cuenta en cada lugar, en fin, todo lo que esta actividad requiere.

Pero ¿Qué creen que va a pasar aquí en México? El presidente da por sentado que la Fuerza Aérea Mexicana puede catafixiar uniformes con tan solo una orden de él. El piensa que la fuerza aérea ya tiene aviones, pilotos, mecánicos, etc. Así que al otro día pueden empezar con vuelos comerciales. Yo me pregunto: ¿Qué no habrá generales que le expliquen el proceso? Alguien lo debe regresar a la realidad.

Un inútil, cuanto inepto diputado de la secta, declaró a la prensa: “el permitir en México los vuelos de cabotaje van a ayudarnos a sacar al país de la categoría 2”. Eso se llama no tener ni la menor idea de lo que se está hablando.

No sé si el ignorante diputado sepa de la existencia del Reglamento de la Ley de Aviación Civil, pero por sus ocurrencias lo más probable es que no. A él y a su presidente, el director de aviación civil los debería sentar y leerles el contenido del artículo 32 del citado reglamento y que a la letra dice:

“Art. 32. Los permisionarios extranjeros no pueden realizar prácticas de cabotaje en territorio nacional”.

No sé qué parte o qué conceptos no se entienden del artículo anterior.

“Cabotaje” según la RAE: “transporte aeronáutico comercial entre puntos de un mismo Estado”.

Creo que el asunto quedó suficientemente explicado como para no tener dudas, bueno, faltaría convencer a Obrador.

Tanto el dichoso cabotaje como una nueva línea aérea cuasi militar no tienen absolutamente nada que ver con las categorías de la FAA. Lo que si debe la AFAC mexicana cambiar es la legislación aérea vigente, la cual se supone que está en proceso de actualización en la Consejería Jurídica de la Presidencia, pero por lo que hemos tenido oportunidad de comparar va a ser la misma gata medio revolcada, eso sí, muy importante: van a cambiar todo de DGAC a AFAC. Muchos brincos para caer donde mismo.

Austeridad bolivariana. (Como los hijos del presidente).

Pobreza franciscana. (La AFAC no conoce otra cosa).

Mediocridad moreniana (no exageren, solo el 90% es mediocridad a secas, el otro 10% es abyección).

¿Así cómo piensan salir de la categoría 2? Afortunadamente no existe la categoría 3 si no ya nos hubieran desaparecido.

Continuando con el tema de la aviación tenemos el nuevo show de obrador: acaba de lanzar al ruedo a la senadora Xóchitl Gálvez acusándola de que se opone tajantemente a las prestaciones sociales que el mismo ofrece. Este hombre no tiene límites para sus bajezas. Al pedirle la senadora que le diera un espacio para dar una respuesta, la mando por un tubo y se niega a recibirla. ¿Ese es el dialogo circular que tanto pregona? Y, ¿Qué hay del derecho a réplica? Que siga la gran farsa.

Cuando al presidente alguien se atrevió tímidamente a comentarle: “Si se autoriza el cabotaje vamos acabar con la aviación mexicana” …-Precisamente-

Fue la bolivariana respuesta.

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