Son composiciones literarias que utilizamos para satirizar a hechos, a políticos o a personajes célebres. Calaveras dedicadas al gobernador Víctor Castro, las senadoras Lucía Trasviña y a Guadalupe Cisneros, los diputados Luis Armando Díaz y José María Avilés Castro, los presidentes municipales Oscar Leggs Castro y Milena Quiroga.
Por Bertoldo Velasco Silva y “El Chamuco”
Como todos sabemos, las calaveritas literarias son una tradición muy arraigada entre los mexicanos, quienes con sus composiciones satirizan a personas de la vida política o de la función pública preferentemente, y están relacionada con el día dedicado a nuestros muertos, como cada 2 de noviembre.

No vamos a escribir aquí, la historia completa del nacimiento o el por qué surgieron, pero las primeras calaveritas literarias se publicaron en 1849, en un periódico que se editaba en Jalisco, por el médico italiano José Indelicato.
Según Jermán Argueta (así se escribe su nombre) en su libro “Día de Muerto”, Crónicas y Leyendas Mexicanas, el origen de las calaveras literarias nacen en el siglo XIX, años después de la Independencia de nuestro país del decadente imperio español. Nace cuando literatos y artistas del grado se mofaban de los versos funerarios que habíamos heredado del Virreinato, versos que enaltecían a los muertos con mínimas o falsas virtudes. Versos de banal ilustración que rayaban en el ridículo cortesano.
Y ese, fue terreno fértil para que surgieran las calaveras literarias como versos lacerantes en la pluma de los nuevos escritos mexicanos, plumas como arma para cuestionar los excesos del poder y lambisconería aristocrática, de aquellos tiempos.
Las claveras literarias -dice el escritor- recogen ese humor negro y sarcástico de Francisco de Quevedo, precursor de la pluma fina e hiriente del siglo de oro español; no importa cuánto tiempo haya pasado porque la herencia literaria nunca a saco roto.
De esa época, la vida cortesana o lambiscona significaba la descomposición social de un grupo que goza del poder político y económico y por ello, las Calaveras literarias hablan de esa descomposición de los grupos en el poder.
Sin embargo, hoy son otros tiempos, otros momentos, pero la tradición por escribir calaveritas literarias tiene que ver con los acontecimientos actuales, pero relacionados con la muerte, precisamente en el Día de los Fieles Difuntos, para reírnos un poco de la muerte, utilizando esta fantasmagoría para ironizar a los políticos o a algún personaje o hecho especial, como a continuación presentaremos.
En esta ocasión, quien escribió las calaveritas políticas, un entrañable amigo mío al que llamaremos “El Chamuco”, escribió los versos dedicados al gobernador, Víctor Castro Cosío, a los alcaldes de Los Cabos y La Paz, Oscar Leggs Castro y a Milena Quiroga Romero; a los diputados locales, José María Avilés Castro y Luis Armando Díaz, a Omar Castro Cota, el particular del Ejecutivo Estatal, a las senadoras por BCS, Lucía Trasviña Waldenrath y Guadalupe Saldaña Cisneros y al movimiento magisterial sudcaliforniano.
Estas calaveritas, fueron escritas con todo respeto, para cumplir una rica tradición literaria donde el conocimiento y el humor negro de quien las escribió, cumpla con ese papel cultural y literario para reírnos un poco, en medio de un día dedicado a quienes se han adelantado en el camino y que mediante ofrendas, este 2 de noviembre los recordamos con cariño y devoción.
La muerte que no respeta ni colores ni banderas jaló con todos parejos y aquí están sus calaveras:

Por EL CHAMUCO
Profesor Víctor Castro Cosío
Gobernador de Baja California Sur
Lloran cantando en la ducha
los empleados de gobierno
hoy que ha bajado al averno
un profe apodado el Puchas.
De nuestro estado, macizo
se murió de sopetón
sin poner ningún aviso
víctima de un chupetón
que le propinó Narciso
conocido petacón.
Vagando como alma en pena
por los rumbos del Choyal
y en los pasillos del ISSSTE
de esta hermosa capital
espanta a los transeúntes
y también a los enfermos
queriendo hacerlos reír
con malos chistes de averno.
No siempre resulta bueno,
dijo la parca al mentor,
querer hacerte el chistoso
sí saben que eres mamón.
Lástima de trayectoria
tantos años protestando
que te sirva de consuelo
en lugar de veladoras
colocarán en tu suelo
tres focas aplaudidoras.

Profesor José María Avilés Castro
Diputado local
Por andar de alcahuetón
encubriendo depravados
la huesuda vengadora
le pegó su levantón
al profe Chema Avilés
el flamante diputado
llevándolo de una vez
a una celda del panteón
a darle su veladora.
Lo arrancó de su curul
cuando levantó la mano
pa´ proteger al violín
de su compa Cayetano.
Se murió con todo y fuero
envuelto como un tamal
y le tiembla todo el cuero
pues le va a ir como en feria
ya que según los controles
el único de la agenda
de visita conyugal
es la del negro Marquelia
y teme por sus patoles.
Adiós al sueño guajiro
de ser alcalde paceño
sentado en esa oficina,
no será suyo el trienio:
darle la espalda al jodido
estando de diputado
por quedar bien con tu dueño
este final te ha valido
puro usar vitacilina
si es que acaso te ha dolido:
el caso ya está juzgado.

Profesor Oscar Leggs Castro
Presidente municipal de Los Cabos
Con su taza de café
y un celular en la mano
el profesor Oscar Leggs
se levantó muy ufano
por su selfie tempranera
pa´ publicarla en el féis,
y escuchar la mañanera.
La parca se lo llevó
porque sí son fregaderas
que en lugar de trabajar
nomás vacíe cafeteras.
Adiós fajones de cash,
adiós sobres de mordida
se murió un gran estratega,
lo llevan al Zacatal
envuelto en una talega:
pleonasmos que da la vida
ya de él ni el recuerdo queda.

Milena Quiroga Romero
Presidente Municipal de La Paz
¿No es verdad, Milena mía,
que en esta apartada silla
nomás las víboras chillan?
¿Pues ya no viven mejor?
Esta aura que vaga llena
entre fétidos olores
que brotan como langostas
de cloacas multicolores,
fugas de agua, baches, moscas
y algún chota mordelón,
sin sentir ningún pudor.
La hora espera, soñada,
en que López Obrador
o que algún otro florero
la nomine diputada,
o de perdis senadora,
lo que suceda primero:
Dicen que estiró la pata
porque el Puchas mañosón
escogió otra corcholata
para darle chicharrón.
Pobre leña de pirul
que no sirves ni pa´ arder
ya termina de sufrir:
aquí tienes tu curul
de palo fierro ya ardiendo
en la ubre del panteón
pa´ que sigas prometiendo
lo que no vas a cumplir
y ya no te sigas riendo
del pueblo bendito y bueno
que los sigue manteniendo.
Al final, como remache,
por cuestión de austeridad
la enterraron en un bache
que Dios le tenga piedad.

Muerte de los añejos luchadores sindicales
“El cambio de CNTE a SNTE
y también de viceversa
no se ve que sea decente
porque el cambio es a reversa”,
es lo que piensa la gente
enardecida, insurgente,
en el plantón sindical,
del gremio magisterial
que vaga como alma en pena
montados en una combi
las noches de luna llena
alelados como zombis.
Escaparon de sus fosas
y alguna cripta mohosa
del Panteón Municipal
y marchan enajenados
por la triste situación
de tantos descompensados.
Mientras que los de otros datos
vivales, se hacen los patos,
flotando muertos de risa,
cual si no pasara nada.
Con sus barrigas brillosas,
sus carteras abultadas
festinan con vino tinto
(ya fifís, toman champán,
y caviar con pozolada)
recordando viejos ratos,
aquellos tiempos extintos
cuando pensaban distinto,
enardecidos, de izquierda,
Lafayettes y luchones,
incendiarios, pendencieros,
honestos y muy valientes
pa´ terminar en buchones
soberbios y lambiscones;
escatológicos bultos
que a Judas le rinden culto.
Ya olvidaron los salones,
los alumnos, pizarrones;
perdieron las ilusiones
de un México mejorado,
por seguir de huelepedos
a un pirata enajenado.
Su corazón no les late
porque están bebiendo sopa
de su propio chocolate:
sus compañeros de lucha
por causas de su torpeza
quieren la chompa del Puchas
y de doña Licha Meza.
Hoy yacen en el panteón
de la tetransformación
por pecados capitales,
muy humanos, muy vanales,
muy cegados de ambición,
les pusieron su epitafio
con un pedazo de gis
y faltas de ortografía
esta pinche letanía:
“Aquí está la tumba gris
de este triste centavero
que cambió de ideología
por un puño de dinero”.

Omar Castro Cota
Jefe de la Oficina del Ejecutivo Estatal
Con mucho tiento y sigilo
entró la parca matrera
al palacio de cantera
por alguien muy peculiar;
nada más y nada menos
que el profesor Omar Castro
ex luchador radical
hoy secre particular
pa´ llevárselo pal rastro
donde lo llevan a enterrar
entre cuatro zopilotes
y el Tino de sacristán.
El gober llora a rabiar
como un triste gato viudo
pues su compa de trinchera
se acaba de petatear
llevándose su cartera
con la que ya nuncamente
se ha de volver a juntar;
lo bueno es que ahí tá Narciso
que te sabe manejar.
Canta, canta Borreguito
canta, canta Lero Lero
ya se murió el Omar Castro
que un día fue tu mero mero.

Luis Armando Díaz
Diputado local
La muerte siriquisiaca
a la junta de gobierno
de la chichota estatal
llegó haciendo un gran estruendo
para mandar al infierno
a un diputado local.
Luis Armando Salvatrucha
Coordinador afamado
dejó los tenis colgados
y sus calzones manchados
afuerita del congreso
donde Luis quedó bien tieso.
Ya no aprobará más leyes
cuidando los intereses
de aquel grupo de Los Cabos
gente muy adinerada
se lo cargó la tiznada.

Guadalupe Saldaña Cisneros
Senadora por BCS
De un rancho de Nayarit
llegó Lupita Saldaña
cargando con un morral
para llenarlo en el PAN
de puritita morralla.
Una vez estando allí
hizo muy bien su trabajo
y a cozes y golpes bajos
desplazó a pinches locales
con todo y sus mil chalanes
que no cabían en sus planes.
Los llamados “emblemáticos”
enquilosados, reumáticos
que nunca fueron simpáticos
también mandó a la tiznada
jodidos y desplumados
no se pierde nada, nada.
Pero la muerte choyera
defendiendo a sus comadres
le dijo a Lupe ni madres,
aquí te traigo en mi lista
para que no continúes
con esas poses de artista
aliándote con oscuros
firmando pactos con VOX
junto con otros fascistas.
A otros buenos para nada
Rigo Mares, Javier Bustos,
Puppo y Herminio Corral
también los echó al costal
muertos, cagados de susto,
pues tienen el mismo mal:
vivir como millonarios
a costillas del erario
engañando a mucha gente
diciendo que son decentes
pero lo saben muy bien
que aquel que siempre obra mal
se le pudre su tamal
y al que obra bien, también.

Lucía Trasviña Waldenrath
Senadora por BCS
En una sesión plenaria
del Congreso de la Unión
se le acabaron los males
a una añeja diputada
doctrinada, mal hablada,
y también muy mal pensada
con Morena haciendo coro
pa´ repetir como loro
los dictados de Obrador.
Cuando la muerte llegó
a recogerla en la tarde
lucía la recibió
con mil mentadas de madre
más el IVA de pilón.
De todos modos te llevo
a lavarte con jabón
esa bocota, grosera
con timbre de arrabalera.
Y la arrancó de un tirón
para arrastrarla a los muelles
a la barca de Caronte
que arranca pa´ anca las Hades,
donde están sus amistades.
Pero antes de abordar
con espasmos de terror
gritó con voz muy aguda
como en la mano peluda
con gritos de dolor:
se la mentó a Lili Téllez,
al Prian, a Neoliberales,
a los medios chayoteros,
a funcionarios culeros
y también rayó la madre
cuando se estaba muriendo
critando Chinguen Su madre
a los que esto están leyendo.
Tan Tán.

