Sáb. Abr 4th, 2026

Vicky Rubio

La visión del General Francisco J. Múgica, con sus obras hidráulicas

Santiago, Baja California Sur, el pueblo que se ubica al norte del municipio de Los Cabos, a 35 kilómetros de San José del Cabo y a 135 al sur de la ciudad de La Paz, a 300 años de su fundación, su historia ha registrado importantes acontecimientos.

Santiago Aiñiñi, reconocido por su bello oasis que se observa desde lo alto de la carretera transpeninsular, (casi a su entrada), su hermosa vegetación de la zona de La Laguna, su tranquilidad, su gente, tuvo el privilegio de que el general Francisco José Múgica Velázquez, dejara huellas imborrables.

Transcurrían los años entre 1941-1945, cuando arriba a Baja California Sur, no precisamente en calidad de turista, sino como gobernador el general Francisco J. Múgica, originario de Tinguindin, Michoacán.

Desterrado de la capital del país, por ser férreo opositor al gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho, por criticar su sistema político y la forma en que conducía al País, lo envían castigado como Gobernador y Comandante militar al estado más apartado del centro de México, y es aquí donde empieza a realizar obras, iniciando con el primer transporte aéreo.

Es precisamente en el pueblo de Santiago, en donde elige radicar estableciendo sus domicilios en las quintas, anteriormente albergue “Bonifacio Salinas Leal”, hoy oficinas de supervisión de la Secretaría de Educación Pública (S.E.P.), y en Las Cabras.

Múgica, dejó obras hidráulicas que aún se conservan en buen estado en este pueblo que en esos años, sus habitantes se dedicaban a la molienda de caña y la elaboración de sus derivados que se vendían en comunidades cercanas y lejanas.

El general Múgica tuvo la visión de aprovechar los extensos caudales de agua (aún muy abundantes) y la dirige hacia la edificación de túneles para que el vital líquido tuviera un cauce natural y fuera aprovechada por los agricultores.

Así en la zona conocida como “El Túnel” por la hoy calle Guadalupe Victoria, renació uno de los veneros que después de que el huracán Olaf 2021, derribara los muros de tierra construidos en el arroyo de Matancitas, para desviar las aguas broncas que surgen en temporales, estos renacen y retoman su cauce natural.

De acuerdo a plática sostenida con el señor Gilberto Ruiz, nos comenta que hace más de 9 décadas, familias de esa zona, se abastecían de agua de esos veneros y en cubetas la trasladaban a sus casas para uso doméstico y personal, mientras que los agricultores la aprovechaban para el riego de sus siembras de verduras y frutas.

El que se le adjudique el nombre de “El Túnel” se debe precisamente a que es un túnel de aproximadamente 50 metros, que bajo las órdenes del general Múgica se construyó entre otras obras hidráulicas en Santiago, las que sirven de represo, las que se construyeron con piedras de la región y el túnel tiene una compuerta que atraviesa por debajo de la calle Guadalupe Victoria y conduce el agua hacia las huertas de La Laguna.

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