Alternativa tecnológica complementaria para disminuir el estrés hídrico de Baja California Sur y del Noroeste de México
Héctor Nolasco Soria1,2
Introducción
El estado de Baja California Sur, es una de las entidades más áridas del país por lo que la necesidad por el recurso agua es mayor, sobre todo si se considera que la existencia de corrientes superficiales permanentes es casi nula debido a la escasez de lluvias y bajos escurrimientos generados principalmente en la época de ciclones (INEGI, 1995). En resumen, la mayor concentración de lluvia en Baja California Sur se registra durante el verano, durante los meses de julio a octubre, la cual está muy relacionada con las lluvias que se generan con la actividad ciclónica del Pacífico (GEBCS, 2011). En el estado de BCS solo 5.7 mm de la precipitación anual alcanzan recargar los acuíferos en promedio, el resto se evapotranspiración (88%) o escurre en los arroyos hacia el mar. Particularmente en La Paz presenta una precipitación histórica promedio de 225 mm por año (Consejo de Cuenca BCS), en la ciudad de La Paz es de solo 182.66 mm (Troyo, 2010).

Se han realizado estudios muy precisos y pormenorizados en relación con las lluvias en las diferentes regiones del estado, desde la costa del Mar de Cortés hasta las sierras de La Laguna y La Giganta. Desde 1980 comenzó a presentarse una alta variabilidad importante en los lechos de los arroyos y zonas de recarga, y con ello también en el acuífero (Troyo, 2010).
En 2016 se suscitaron un total de 15 incendios; 4 en La Paz, 5 en Los Cabos, 4 en Mulegé y 2 en Comondú, con una superficie afectada de 283.56 Hectáreas. De igual manera se informó que se registraron a su vez en los 5 municipios un total de 68 conatos de incendio y la vegetación afectada es mayoritariamente arbolado adulto y pastizales. En 2017 solo hubo 1 incendio en el Municipio de La Paz.
En el Noroeste de México se comparte esta problemática, la magnitud del problema y del reto rebasa las capacidades de gestión de las entidades federativas para controlar la alteración climática. Por lo anterior, si bien cada entidad puede aportar políticas públicas para mitigar el cambio climático, es imperante regionalizar la problemática ambiental, que permita sumar esfuerzos institucionales para definir el fenómeno climático específico y en respuesta, proponer alternativas de solución que si bien pudieran ser complementarias, si se requiere que sean muy eficaces y eficientes. Afortunadamente en México, existe tecnología mexicana que ha sido aplicada en otras entidades del país para la inducción de lluvias y de forma paralela para la reducción de incendios forestales, al incrementarse la humedad relativa en el ambiente.
Diagnóstico de la problemática
Particularmente, el estado de Baja California Sur, incluyendo a todos sus municipios, es una de las entidades más áridas del país por lo que la necesidad por el recurso agua es mayor. Además de que las precipitaciones pluviales se han venido reduciendo al menos 3 milímetros por año en cuanto a la precipitación anual en La Paz. Este problema de estrés hídrico se comparte con los estados de Baja California y Sonora.
Propuestas de política pública
1. Proponer un acuerdo regional entre los estados de Baja California Sur, Baja California y Sonora, para atender la problemática común relativa a la escasez de agua, la disminución de niveles en las presas y disminución en la recarga de los mantos acuíferos.

2. Implementar un proyecto de inducción de lluvias y reducción de incendios forestales para el estado de Baja California Sur y del noroeste de México.
3. Instalar equipos de corrección climática por generación de centros de condensación de agua, con el propósito de absorber energía de la atmósfera para disminuir la temperatura, inducir la formación de núcleos de condensación y la inducción de lluvias.
4. Particularmente para el estado de Baja California Sur, se propone incrementar las unidades de captación de lluvias a nivel de cuencas, construyendo represas en las cuencas.
5. La tecnología de corrección climática, ha tenido aplicación en Baja California Sur (2004-2006) para reducir la intensidad de huracanes extremos (Cat 2-5, Javier IV, 2004; Otis II, 2002 y John IV, 2006), lo que ha reducido su intensidad, pero permitiendo la captación de lluvias asociadas a los mismos. Por lo anterior se propone la aplicación de esta novedosa y eficiente tecnología mexicana (de acuerdo a las actas de evaluación de un Comité Científico evaluador).
1Comité Técnico AGENDA PARA EL DESARROLLO SOCIAL Y ECONÓMICO DE BAJA CALIFORNIA SUR (Coordinado por la AMECTIAC, A.C).
2Academia Mexicana de Ciencia, Tecnología e Innovación, A.C., Presidente
Investigador Titular de CIBNOR
