Mié. May 27th, 2026

El fantasma golpista

Nov 12, 2019
  • Culiacán, seguridad en entredicho
  • La Batalla por la movilidad
  • Ley Bonilla, que siempre sí

Federico Gastélum Mayoral

De todos los acontecimientos sucedidos el pasado mes de octubre, quizás el que más efectos ha causado en la vida nacional ha sido sin duda el ocurrido el 17 de octubre en ese operativo fallido el cual puso en evidencia la falta de estrategia del gobierno federal hacia algo que en su mayoría preocupa a los mexicanos; su seguridad. Después de haber visto la forma tan fácil en que un cartel como el de Sinaloa, que para muchos ha venido a menos, puso de rodillas no solo al ejército mexicano sino a todo lo que es un gobierno, que mucho ha caído en un excesivo simplismo y menosprecio de un problema que hemos visto crecer en forma meteórica en los últimos 10 años sobre todo. Ahora ya no hay lugar para el disimulo ni para la manipulación de la verdad. En lo que fue del pasado mes, se han manejado más de una docena de versiones todas tendientes a ocultar un hecho que, no de hoy, sino desde siempre, se ha sabido; la superioridad del crimen organizado sobre cualquier institución y la falta de estrategia del actual gobierno, para combatir a los carteles que ya ha rayado en la pura y simple charlatanería. Lo grave del asunto ya no vienen a ser los efectos en la economía y la falta de confianza hacia el gobierno (que no es menor) sino en el precedente que se sienta para paliar la presencia cada vez mayor del crimen organizado en el país, y la creciente capacidad de este mismo para someter y disuadir a la fuerza pública sometiéndola a sus deseos. Como algún alto mando castrense lo expreso, la amenaza de estos grupos delictivos pone en peligro la viabilidad del país como sociedad. Esto además de la expresión entre militares de que ellos son fieles al pueblo de Mexico (sin mencionar a su comandante en jefe) sugiere el antagonismo y posible conflicto con el poder civil representado en la figura del presidente.

La Batalla por los UBER

Pero si en el ámbito nacional se daba esa crisis por la seguridad, aquí en la capital del Estado se daba una batalla más por el poder aprobar la Ley de Movilidad que tanta controversia ha causado, y que no representa ninguna novedad para la ciudadanía. Sometida esa iniciativa desde hace más de un año para su aprobación a la presente legislatura, y que muchos pensábamos que habría una nueva actitud de los diputados ahora que Morena no representa una fracción mayoritaria ( la fracción “juntos haremos historia” no fue reconocida por Yeidckol Polevnsky como parte de Morena) resulto que al final, los morenistas y pseudo morenistas resultaron ser  lo mismo a la hora de dar su voto; todo basto en que Leonel Cota diera su línea (en acuerdo con Víctor Castro) en el sentido de que todo aquel diputado que diera su voto seria declarado un traidor a Morena,  para que la ley en cuestión fuera desechada por “graves inconsistencias” , por mayoría de 11 votos; lo cierto fue que como lo dijera Leonel Cota, la votación se dio en el sentido de “proteger” a los  transportistas y no de acuerdo al sentir de los  usuarios, lo que revela la verdadera madera de que esta hecho ese “movimiento”. Muchos que antes habrían dado su voto por ese partido, realmente se llevaron una decepción, pues Morena es un partido que también protege cotos de poder a concesiones gremiales, muy por encima del interés general. O sea, para estos políticos es preferible mantener privilegios manteniendo a estos transportistas que ofrecen un servicio obsoleto y caro, que darle oportunidad a empresas privadas a las cuales no les pueden ofrecer competencia. Muy de paso, aprovecharon el “raite” para decir que ya no habrían de dar oportunidad a los neoliberales para explotar a la gente. Me pregunto si el líder moral de los morenos, también pensaba lo mismo cuando gobernó a nuestro estado, y otorgo más de 130 permisos (tan solo en la ciudad de La Paz) para establecer sucursales a la cadena OXXO sin consideración alguna por las familias que vivían de tienditas de abarrotes. Ahora se le dio la vuelta a asunto porque no es lo mismo pensar como proletario que como dueño del negocio de taxis y peseras.

Pero si esta disputa entre Morena y el gobernador sirvieron para dar una medición de fuerzas entre estas dos tendencias, también hay que decirlo que la misma sirvió para conjuntar fuerzas entre los morenistas, una representada por la del super delegado en BCS Víctor Castro y la otra por el sub secretario de seguridad publica en el país, Cota Montaño, que aún no sabemos si los ira a llevar unirse también para nombrar a algún “candidato de unidad” rumbo a la gubernatura en el 2021, y ya dar por zanjado el incidente de la “gran corrida” que hizo Rubén Muñoz de los funcionarios que se le han pasado a apoyar al super delegado y no al mismo alcalde, quien dicho sea de paso, ya se le ve difícil su acceso a una candidatura por Morena a la gubernatura, salvo que haya alguna otra de consolación o de algún otro partido en desgracia que necesite elevar su presencia en el Estado. Pero una cosa, si le digo, no pierda de vista a este personaje, que es muy perseverante y puede colarse hacia la grande.

La Ley Bonilla

Ya para finalizar el mes, y en medio de muchas especulaciones, tomo protesta Jaime Bonilla para sin saber al fin y al cabo, sería el gobernador de BC por solo dos o los cinco años, el cual antes de tomar su protesta la SCJN no daba entrada a la controversia constitucional sobre este hecho, aunque eso si, con el aval moral del presidente López, y de la cual una vez dando entrada a esta controversia, según esta honorable corte,  ya anuncio que lo haría con toda independencia del poder ejecutivo, cuya credibilidad quedo muy cuestionada al darse la “renuncia” del magistrado Medina Mora, así por la vía fast track  y sin dar más explicaciones sobre todo a la nación y al poder legislativo. Eso estará por verse.

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