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Octubre 23 del 2019

Con lo sucedido hoy por la mañana, en el palacio legislativo, nos queda claro hacer la siguiente interrogante; ¿fueron taxistas de Los Cabos -y unos cuantos de La Paz- o gorilas, lo que enviaron los titiriteros para reventar la sesión en donde se daría primer a lectura a la ley de movilidad?, la cual lleva ya, en la congeladora del congreso por obra y gracia de los 8 diputados de Morena un año y 19 días.

Más que desagradable el espectáculo gorilesco que hicieron ayer los disque taxistas en donde con todo lujo de violencia, al estilo de viles porros, arremetieron contra las fuerzas del orden y contra todo aquel que estuvo en las inmediaciones del palacio legislativo, con tal de presionar para que no se vote la ley de movilidad.

En los disturbios ocasionados por esos gorilas, se reían de lo sucedido, como si fuese una gracia agredir a los guardianes del orden, que solo cumplían con su encomienda, pero las cosas pasaron a mayores cuando estos pelafustanes no solo agredieron al compañero Reportero Alán Flores, del Diario El Independiente, sino que también, le robaron su celular por el cual transmitía en vivo los acontecimientos. Y luego, la pregunta de la compañera Beirem Sliman, haciendo la pregunta de rigor al dirigente de los taxistas -¿o gorilas, o porros?-, poniendo en evidencia a Pedro Enrique López sobre su total ignorancia acerca del contenido de la iniciativa enviada por el Gobernador el 3 de octubre del 2018, poniéndolo en vergüenza de ni siquiera saber el por qué peleaban el que no se apruebe.

En el video que muestra el compañero Jesús Leyva Murillo, de monitorbcs.com, nos da una clara muestra de cómo los porros, porque no se les puede llamar de otra manera, quitaron las vallas que exprofeso fueron colocadas alrededor de las puertas del recinto legislativo, las quitaron y con ellas, arremetieron contra los elementos de seguridad, que solicitó la presidencia de la mesa directiva del Congreso del estado.

Con esta violencia desatada por los taxistas ¿o gorilas?, provenientes del interior del estado, pero principalmente del municipio de Los Cabos, quienes llegaron a bordo de seis camiones de transporte, los cuales fueron ubicados en la calle Marcelo Rubio entre las calles Nicolas Bravo hasta la Degollado, provocaron se suspendiera la sesión pública que al interior del recinto legislativo se realizaría para dar la primera lectura de la ley de Movilidad.

“Los taxistas”, ¿o gorilas?, exigían “justicia”, cuando ni siquiera conocen el contenido de esa ley, porque su dirigente Pedro Enrique López, se ha encargado de engañarlos, de mentirles, de que dicha Ley -si se aprueba- los dejaría fuera del mercado. Sin embargo, es todo lo contrario, y si se les preguntara a los que en estos momentos generaban esa violencia acerca del contenido de dicha iniciativa, estarían igual que su dirigente, porque desconocen los pros o posibles contras.

Los diputados, tuvieron que posponer la sesión que iniciaría a las 11 de la mañana de hoy martes 22 de octubre.

Con esta evidente violencia, y la que se ha generado previamente en Los Cabos en donde los taxistas han arremetido contra los uberistas, es necesario y tiempo ya, de desenmascarar a los verdaderos dueños de la mafia del transporte, porque no se vale que estos, que ni siquiera dan la cara, utilicen como carne de cañón a los choferes de las unidades de transportes (taxis y urbanos), so pretexto  de no asistir a estas revueltas, de que los multarán con 2 mil pesos y con el riesgo  de que los dejen sin chamba.

En este sentido, las autoridades tienen la última palabra, y que se conozca, quienes de los políticos del pasado, aquellos que autorizaron en dos sexenios, más de 4,600 juegos de placas de taxis, concesiones que no quedaron en manos de los verdaderos operadores del volante, sino de esos políticos que otorgaron las concesiones, y que ahora, de aprobarse la Ley de Movilidad, esos juegos de placas, si queden en manos de los trabajadores de esas unidades, quienes padecen de falta de seguros de vida, no cuentan con las prestaciones de ley ni mucho menos servicios médico asistenciales.

A saber, cada trabajador del volante de estos o algunos de los que se prestaron a esta trifulca en el congreso del estado, tienen que pagar a los verdaderos concesionarios de las placas, un promedio de 22 pesos por turno -son dos por unidad- y dejar lleno el tanque el tanque de la gasolina, muevan o no a los usuarios.

Por eso, es urgente se hagan públicos, loas nombres de los concesionarios, porque ahí están los titiriteros y quiénes desde la comodidad de sus casas, de sus oficinas, mandan a los trabajadores del volante como carne de cañón, para exigir “justicia”, cuando ni siquiera conocen el contenido de la iniciativa de ley de movilidad.

Los diputados locales, no se deben prestar a este tipo de chantajes y actuar en consecuencia, analizar la iniciativa de ley de movilidad, tal y como lo exigen las mayorías, y aprobarla, porque también, ya basta de actuar con fines políticos o para llevar agua a su molino, solo para beneficiar a pequeño porcentaje de la población sudcaliforniana, si como dicen ello, del transporte público viven 8 mil familias, para el caso del servicio de plataforma digital, dependen igual número de familias, pero con un movimiento de usuarios cinco veces superior a los que movilizan los taxis y los urbanos.

Aquí, no les queda de otra a los diputados, o aprueban la iniciativa de Ley, o…

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